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Tendiditis del supraespinoso

Tendiditis del supraespinoso. Definición y cómo saber si lo sufro.

Jueves, 22 de Marzo del 2018

El hombro, al requerir de movilidad en todas las direcciones y de fuerza y estabilidad para desarrollar todas las actividades en las que se ve involucrado, es de las articulaciones que más lesiones tendinosas produce. Por este motivo, la tendiditis del supraespinoso es uno de los síndromes dolorosos más comunes en el ser humano. 
 
Por todo esto, la tendinitis del supraespinoso es la inflamación que se ocasiona en este tendón por el roce provocado por los movimientos repetidos de elevación del hombro, que provoca un pinzamiento entre la cabeza del húmero y el arco acromial. Es la causa más frecuente de hombro doloroso.
 
Sin embargo, el término “tendinitis”, en la actualidad está siendo desechado por la comunidad médico-científicia, ya que se ha corroborado que el tendón en sí mismo no se inflama, sino que lo hacen las estructuras que lo rodean, por ello sería más preciso llamarlo tendinopatía.

 

¿Qué lo provoca y por qué se produce?

 
La mayoría de estas tendinitis están provocadas por una utilización excesiva del brazo en alto. Por eso son frecuentes en trabajadores manuales y deportistas que efectúan movimientos repetitivos con el brazo en elevación. Otra causa frecuente es un arco subacromial en gancho que provoca un pinzamiento de los tendones y de la bolsa subacromial que se deslizan por debajo de él, como por ejemplo: un informático trabajando de forma incorrecta con los brazos en elevación provocando una sobrecarga de sus tendones o un programa de pesas descompensado efectuando ejercicios excesivos de elevación. 
 
Por lo tanto, se produce a través de un dolor en el hombro al efectuar determinados movimientos, especialmente al elevar el brazo, que en la mayor parte de los casos  empeora por la noche. El dolor se extiende con regularidad a la zona proximal y lateral del brazo. Con continuidad existe un antecedente de utilización excesiva del brazo o sobreesfuerzo continuado. Sin embargo, en algún caso el dolor puede iniciarse después de haber efectuado un gesto forzado con el brazo o después de un traumatismo.

 

 ¿Cómo saber si tengo la tendinitis del supraespinoso?

 
En primer lugar, a través de la historia clínica y de la exploración física que el médico realiza, así como de unas radiografías simples inicialmente. En casos de larga evolución se pedirán pruebas especiales como puede ser una resonancia magnética para confirmar el diagnóstico y descartar la existencia de una rotura tendinosa.
 
Sin embargo, para el diagnóstico de la tendinopatía del supraespinoso hay varios métodos de diagnóstico: 
 
- Examen de la postura y de la columna vertebral y pruebas de exploración de la movilidad: Es fundamental examinar el correcto funcionamiento de las diferentes articulaciones que lo componen, porque en muchos casos de tendinopatías en esta región lo que está alterado es el denominado ritmo escapohumeral, ya sea por la influencia de una postura incorrecta o por alteraciones musculares que alteran la posición de la cabeza humeral en la cavidad glenoidea.
 
- Exploración palpatoria: La postura para evidenciar el tendón y palparlo adecuadamente es realizando una rotación interna del hombro, como si se fuera a realizar el gesto de desabrocharse el sujetador echando el brazo hacia atrás y situando los dedos justo en la parte inferior del hueso acromion del hombro.
 
- Pruebas ortopédicas: Dirigidas hacia una elevación y flexión del brazo unidos a movimientos de rotación, por ejemplo llevarse la mano a la espalda, o llevar la mano al hombro contrario. Si aumenta el dolor durante la maniobra entonces estamos ante un signo positivo, que nos hace sospechar de patología del supraespinoso.
 
- Diversas pruebas de imagen (fundamentalmente ecografía y resonancia magnética): Una vez realizadas las pruebas ortopédicas y palpatorias es importante realizar pruebas de imagen para determinar con mayor exactitud el alcance de la lesión. Para ello, una radiografía simple y una ecografía se hacen indispensables. Con la radiografía podremos descartar las frecuentes calcificaciones en la zonas de inserción del tendón que suelen acompañar a esta lesión, mediante la ecografía se podrán valorar las estructura blandas del tendón del supraespinoso u otros tendones adyacentes así como de las bursas. En caso de no verse claro con las pruebas mencionadas y necesitar un detalle diagnóstico mucho más avanzado, la resonancia magnética será la prueba más indicada.
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