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¿Cuántos días debo correr a la semana?

¿Cuántos días debo correr a la semana?

¿Cuántas veces correr a la semana? Es una pregunta que muchos nos planteamos, y no solamente por razones de salud: física, psíquica, cardiovascular, cerebrovascular, para mantener una buena tensión arterial y un equilibrio psicosomático y mayor calidad de vida. También es un problema, o una cuestión, que afecta a las posibles lesiones y molestias que podamos sufrir si corremos demasiado o no sabemos hacerlo adecuadamente. Los médicos son terminantes al respecto. Es preciso tomar consejos y advertencias previas antes de lanzarse sin más a la práctica del running o del jogging, pues, practicadas sin suficiente precaución o conocimiento de causa, tales prácticas asiduas pueden ocasionarnos problemas tales como la fascitis plantar u otro bastante habitual: el esguince de tobillo.

 

Nuestro plan de dieta es estricto y sabemos que por encima de la bicicleta y la elíptica, el running es de los deportes que más calorías quema. El cardio se ha convertido de pronto en nuestro mejor amigo para bajar de peso y ya nos hemos comprado esas zapatillas tan caras que nos hacen volar sobre el asfalto. Pero cuidado. ¿Sabías que un sobresfuerzo puede tener el efecto contrario al que desear? Es por ello que resulta absolutamente indispensable tener un conocimiento detallado de cuántas veces hay que correr a la semana.

 

Vamos a ver unas cuantas pautas.

 

Correr todos los días, ¿es bueno?

 

Es cierto que, para los que no se pueden permitir pagar un gimnasio, el running es uno de los deportes estrella por su facilidad y lo barato que resulta. Sin embargo, cuidado con no descansar, porque no es bueno que lo hagas a diario. Y más si eres un corredor amateur. Incluso los médicos de cabecera y traumatólogos se han pronunciado no pocas veces al respecto: se debe cuántas veces hay que correr a la semana, no limitarse a correr todos los días, como si dijéramos, indiscriminadamente y de manera intensiva.

 

También es preciso que muchas personas comienzan a correr por consejos del facultativo ante problemas de salud muy concretos: sobrepeso, hipertensión, exceso de colesterol, problemas cardiovasculares y circulatorios, y un largo etcétera. Como es lógico, la situación de salud cada cual incide especialmente en las rutinas semanales a la hora de correr, y en cuántos días correr a la semana.

 

Hemos de saber que correr es una actividad física de alto impacto: es decir, que no es recomendable realizarla con especial frecuencia e intensidad en, por ejemplo, personas de alto riesgo cardiovascular o con problemas respiratorios, al igual que sucede con otros ejercicios clasificados también como de alto impacto: tal es el caso de la escalada, el alpinismo, el baloncesto, el balonmano, el esquí alpino, o las actividades y ejercicios de salto. En ello juega también un papel importante la percepción subjetiva del esfuerzo realizado, que por supuesto es una guía para que sepamos hasta dónde podemos llegar y conocer el efecto del ejercicio en nuestro cuerpo, así como el real consumo de oxígeno que estamos llevando a cabo.

 

No lo conviertas en una obsesión, o saldrás perdiendo. Ten en cuenta el justo medio aristotélico y que todo en exceso es malo, y es cada vez más habitual ver a corredores “novatos” que salen a las calles durante una hora y descansando tan solo un día por semana. Una auténtica locura. Correr todos los días (o casi todos) hace que tus articulaciones inferiores sufran y no puedan recuperarse.

 

Corre hace que de manera continua estemos sobrecargando las mismas estructuras, razón por la cual necesitan una recuperación. En el caso contrario, nuestras articulaciones sufren y empiezan a desgastarse progresivamente. El desgaste articular es uno de los factores fundamentales a la hora de valorar con la mesura adecuada cuántas veces hay que correr a la semana, y además a ciertas edades es un factor de riesgo, pues puede llegar a degenerar en artrosis, como veremos más abajo. Por lo tanto, la edad y el estado físico tienen gran peso en este aspecto y han de ser tenidos en cuenta a la hora de establecer cuántas veces correr a la semana.

 

Además, deberías tener muy en cuenta la genética o la existencia de patologías previas. El desgaste del cartílago articular puede desencadenar en artrosis “por uso y desgaste”. Correr es un deporte de impacto, lo que significa que puede agravar las patologías degenerativas articulares por una práctica exagerada o no adecuada. Las bondades del ejercicio físico y del correr son indudables, pero dentro de una medida y sabiendo de qué condiciones físicas concretas estamos partiendo, evidentemente.

 

Sin embargo, si se hace bien, puede tener beneficios para nuestra salud. Correr dos o tres veces por semana, permite que nuestras articulaciones respiren y, al contrario de lo anteriormente comentado, puede incluso prevenir el desarrollo de artrosis. Es decir, que establecer una mesurada frecuencia a la hora de saber cuantos días correr a la semana es importante, no sólo para evitar y prevenir los problemas que pudieren sobrevenir, sino también para que este ejercicio con conocimiento de causa reporte beneficios a nuestro organismo y a nuestro equilibrio psicosomático.

 

Lo importante, en todo caso, es adaptar la carrera a tus condiciones físicas y no empezar a lo loco. Si eres un runner amateur, sé realista. No intentes ponerte a correr la San Silvestre porque tu cuerpo no lo tolerará. Trabaja el cuerpo, trabaja tus articulaciones y, sobre todo, descansa. El descanso también desempeña un papel de gran importancia en los ritmos de la persona a la hora de hacer ejercicio físico, y es necesario para estabilizar el ritmo cardiovascular y evitar disgustos. Ante todo, hemos de ser conscientes de nuestras limitaciones, y saber que todo ejercicio físico conlleva, para ir progresando, un acondicionamiento paulatino a lo largo del tiempo. Si pretendemos dar un brusco salto cualitativo, podemos padecer las consecuencias, tales como lesiones y otros problemas de salud.

 

¿Cuántos días debo correr según mi condición física?

 

Aunque no es fácil de indicar, puedes, según tus objetivos, tu condición física y tu historial de lesiones, hacerte una idea.

 

Si eres principiante, no corras, para empezar, más de tres veces a la semana e intenta alternar los días en los que sales a realizar tu entrenamiento y los que no. De esta forma, una vez que ya tengas una base, (¿el tiempo? Depende de la persona, pero pongamos aproximadamente 3-4 meses) puedes ampliar a cuatro días por semana, aumentar la intensidad e incluso alternar sesiones largas de carrera continua con otras más cortas de carrera a más velocidad. El entrenamiento del corredor, siempre según las condiciones previas de las que se parte, ha de ser paulatino, gradual, progresivo. Sucede en todo ejercicio físico y es fundamental para valorar cuántas veces hay que correr a la semana. El ejercicio físico no deja de ser, en esencia, una forma soberana de autosuperación. Y la autosuperación es, tanto en el plano filosófico como en todos los ámbitos de la vida misma, un proceso, con todo lo que ello implica.

 

Un corredor más profesional jamás deberá correr todos los días, aunque sí podrá permitirse un entrenamiento de entre 4-6 sesiones a la semana corriendo entre 30 y 60 kilómetros por semana.

 

Saber cuántas veces correr a la semana es algo que a menudo precisa del consejo de expertos, y no ha de tomarse a la ligera para así poder extraerle el máximo partido y evitar secuelas contraproducentes y perjudiciales.

Lo importante es que escuches a tu cuerpo, pues en muchas ocasiones nos indica si debemos o no frenar. Y sobre todo, acude a especialistas, como la clínica de fisioterapia Fisio Cantizal, para realizar masajes deportivos siempre que sea necesario.

¿Salimos?