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Consejos para curar un esguince de tobillo de una manera rápida

El esguince de tobillo es una de las lesiones que más se producen entre la población y de las más tratadas en consulta de fisioterapia. Una torcedura en el tobillo provoca una rotura o desgarro de los ligamentos de la parte externa o interna, lo que se traduce en una inflamación de esa parte del pie.  

La hinchazón aparece a los pocos minutos de sufrir la lesión, pero el hematoma puede tardar más en aparecer. Esta rotura o desgarro ocasiona dolor, además de derrame de líquido que hará que, poco a poco, el pie pierda movilidad y sea imposible o muy difícil cargar el peso sobre esa pierna. 

El esguince más común es el que se origina cuando el pie se gira hacia dentro y los ligamentos externos se estiran más de la cuenta. Acciones cotidianas como caminar por un terreno irregular, resbalarse en el bordillo o escaleras o llevar tacones, son de las más habituales. Además, en la práctica de deportes que implican saltos, giros o cambios bruscos de dirección suelen producirse a menudo. Caso del baloncesto, fútbol, balonmano o voleibol. 

Grado de lesión del esguince de tobillo

  • Grado I: Un esguince de tobillo de grado uno se produce por un estiramiento o desgarro leve del ligamento. El dolor e hinchazón son leves y el tobillo permanece estable, pudiendo apoyar el pie y caminar con algo de dolor.  
  • Grado II: Los esguinces de grado dos provocan hinchazón y derrame moderado. El ligamento presentará una rotura parcial y existe mayor dificultad para andar ya que el dolor es más intenso.  
  • Grado III: Es una lesión más grave ya que el ligamento se rompe completamente. El dolor es intenso y no es posible caminar. El tobillo presentará un hematoma considerable y una hemorragia mayor. 
 
Dependiendo de cómo se trate el esguince desde el primer momento y en los días siguientes, conseguiremos una pronta curación y sin secuelas. Por el contrario, un esguince mal tratado puede acabar convirtiéndose en un problema crónico con múltiples consecuencias no sólo en el tobillo, que a largo plazo también repercutirá en rodillas, caderas y espalda.
El tratamiento tendrá matices diferentes, si se trata de un esguince leve a moderado o moderado a grave. A continuación, os dejamos una serie de tratamientos a llevar a cabo para una correcta recuperación. 
 

1. Tratamiento de Reposo

No apoyar el pie lesionado hasta que se vaya iniciando la recuperación y sea posible el apoyo progresivo (primero apoyo suave, con ayuda de muletas para, poco a poco, ir haciendo un apoyo más intenso). Descansar en la medida de lo posible y desplazarse usando muletas o bastones. 
 
 

2. Tratamiento con Hielo

Aplicar frío en la zona lesionada. Puede ser hielo en cubitos, o mejor, aplicar una bolsa especial diseñada para este fin (cold-pack). De venta en farmacias y ortopedias, está rellena de un gel que se enfría en el congelador y que es moldeable una vez que está frío, de tal forma que podemos adaptar la bolsa a la zona del pie. Pero cuidado,  el frío quema. Lo mejor es no aplicar el hielo o bolsa congelada directamente sobre la piel, sino usar una servilleta o paño fino para aislar la piel del contacto directo. Las aplicaciones deben ser de unos 10-15 minutos. Después de este tiempo, retirar el frío y dejar reposar un poco el pie (no es conveniente el frío muy continuado). Para repetir, es conveniente volver a hacerlo en aplicaciones de 10-15 minutos con descansos.
 
 

3. Tratamiento de Compresión

Es bueno aplicar un vendaje elástico compresivo sobre el tobillo y pierna, para dar estabilidad al pie además de evitar el edema excesivo. Lo más aconsejable es aplicar vendajes funcionales, que permiten una cierta función del tobillo además del apoyo del pie, lo cual evita pérdidas de fuerza muscular y propiocepción. 
 

4. Tratamiento de Elevación

 
Mantener la pierna elevada en los momentos en que se esté reposando ayuda a su descanso y evita el aumento del edema en la zona.
 
 
Por otro lado, con la fisioterapia se suelen aplicar también otras técnicas para aliviar el dolor y la inflamación: 
 

5. Tratamiento con técnicas de ultrasonido 

Se aplica en procesos inflamatorios, lesiones musculares y tendinosas.
 
 

6. Tratamiento con técnicas de láser y presoterapia 

Permite obtener efectos antiinflamatorios, analgésicos y lo más importante en determinadas patologías deportivas es su efecto bioestimulador, permitiendo la regeneración de los tejidos dañados. 
 

7. Tratamiento de masaje 

 
 

8. Tratamientos de vendajes compresivos y vendajes funcionales 

Técnica que permite inmovilizar la zona, para evitar que el daño aumente, pero permitiendo que el pie apoye. Se puede quitar y poner, por lo que permite el tratamiento de fisioterapia, y permite andar, correr, o incluso competir. 
 

9. Ejercicios específicos 

Potenciar selectivamente los músculos que están en la misma zona que los ligamentos lesionados, de tal manera que estarán fuertes y ágiles para responder en caso de un excesivo estiramiento, es decir, repetición del mecanismo de lesión que provocó el esguince. Podrás recibir más información en nuestra clínica Fisio Cantizal Fisioterapia Las Rozas
 
 
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