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Tacones Fisioterapia

¿Cuáles son los riesgos de abusar de los tacones?

Miercoles, 08 de Junio del 2016

La belleza no siempre es sinónimo de buena salud. En ocasiones, en nuestra luchar por alcanzar ese ideal de belleza no pensamos en el daño que podemos ocasionar en nuestro cuerpo. Uno de los ejemplos más claros es el uso de tacones. Un tipo de calzado que de cara al resto de personas concede a las mujeres ese plus de belleza porque estiliza y alarga las pierna pero que, sin embargo, puede tener consecuencias negativas de por vida para la salud de la mujer. Desde nuestra posición de profesionales de la Fisioterapia en Las Rozas, hoy os queremos contar cuáles son los riesgos de abusar de los tacones.

Los efectos más evidentes son aquellos que son visibles: desde rozaduras y heridas en los pies hasta problemas en los huesos como juanetes, dedos martillo o callos. Además de estos, el uso continuado de tacones puede ocasionar numerosos cambios en la postura y lesiones irreparables. El uso de tacones provoca el cambio de las articulaciones del pie, produciendo que rodilla y cadera se flexionen y se incremente la curvatura de la espalda.

Al utilizar tacones, todo el peso de nuestro se va hacia delante y obliga a los dedos a soportar todo el peso. Además del dolor y daño que provoca esta postura, también tiene como consecuencia el cambio de todas las posiciones articulares.

Desde el Colegio Profesional de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid advierten de los problemas que para la mujer conlleva el uso de tacones y de chanclas: artrosis o artritis en las rodillas, afecciones de nervios, tendinitis, metatarsalgia, esguinces y fracturas. Y en el caso del uso de chanclas, además, la aparición de la temida  fascitis plantar, la lesión más común del verano. 

Recomendaciones para un buen uso

 

¿Qué hacer si eres de esas personas que no puede renunciar a unos tacones? Lo recomendable es que el tacón tenga entre 2,5 y 4 centímetros, facilitando así el despegue del pie.

Además de la altura del zapato, la forma es también esencial. Desde el punto de vista de la Fisioterapia, lo recomendable es desechar aquellos tacones –y calzados en general– que tengan la punta muy estrecha, ya que estos hacen que los dedos vayan encogidos, provocando así problemas en los dedos y el antepié. 

 

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