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Noticia

correr y andar por la playa

Los beneficios de correr y andar en verano por la playa

Miercoles, 24 de Agosto del 2016

Todos hemos experimentado en alguna ocasión la placentera sensación de caminar descalzos por la arena de la playa. Además de la tranquilidad y la relajación que nos proporciona, andar y correr por la arena mojada nos puede proporcionar múltiples beneficios si lo hacemos de forma correcta.

Entre los beneficios más importantes encontramos cómo caminar por la playa evita el estrés y combate la ansiedad, ya que todas las terminaciones nerviosas de los pies controlan nuestras funciones vitales principales. Además de esto, caminar por la arena mojada permite la activación del flujo sanguíneo y mejora la circulación, las lesiones cervicales y dolores de espalda en general.

Paso a paso se potencian las estructuras músculo-ligamentosas, se desarrolla y potencia la propiocepción de todos los ligamentos y se mejoran la flexibilidad y movilidad articular. Según los expertos, caminar por la playa ayuda a eliminar células muertas debido a la exfoliación natural de la piel que produce la arena.

Algunas precauciones que os recomendamos desde nuestra clínica de fisioterapia a la hora de comenzar una caminata por la arena

Es fundamental no olvidar protegernos del sol a la hora de realizar cualquier tipo de ejercicio. Y cuando hablamos de protegernos del sol no podemos olvidar nuestros pies, una zona que tendemos a desproteger. Los empeines son una zona propensa a quemarse. Además de esto, en ocasiones encontramos objetos punzantes o incluso cristales en plena arena, sin olvidar que estamos más expuestos a un mayor riesgo de contraer una infección de hongos y papiloma.

No abusar de las chanclas, un calzado tan utilizado en verano como perjudicial para nuestros pies.

¿Andar o correr?

Debemos tener claro que no es lo mismo andar que correr en la playa. Es cierto que el running tiene numerosos beneficios pero también riesgos. Entre los beneficios: la respiración mejora gracias a la humedad, la baja presión y la temperatura. Además, también fortalece las piernas y ayuda a quemar más calorías.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que no corremos sobre superficie firme, por lo que habrá que cuidar bien si el suelo está o no blando. De lo contrario, corremos el riesgo de sufrir lesiones. Lo recomendable es correr en zonas más húmedas, más firmes y no tan exigentes para los músculos.

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